5.8.08
Colores
En la ciudad que nunca duerme te miro y me miras. Hay tanto ruido que no entiendo nada, tanto de tanto que me mareo. Y si, sabés como me cuesta darte una palabra de aliento cuando no entiendo tu dolor. Te estimo demasiado, o demasiado poco, para tratar de inventar una disculpa, no lo siento y me entendes. Porque así son las personas como vos que lo perdieron todo. Se levantan como si fueran juncos. Te quedas callado como si no hubiese pasado nada. Y me mata ver lo inútil que soy en estos momentos para vos.
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